IMPORTANCIA DE LA RESISTENCIA DURADERA EN TRIGO Y CEBADA EN BOLIVIA

Mario Crespo Marquez

Programa Nacional de Trigo y Cereales Menores, E.E.Tarata-IBTA, Cochabamba, Bolivia

Importancia Socioeconómica del trigo y la cebada

Los cereales en Bolivia son de trascendental importancia para los pobladores de la zona Andina porque son utilizados principalmente para cubrir las necesidades alimenticias de las familias que las producen, además se constituyen en una fuente importante de ingresos, al comercializar los pequeños excedentes con las industrias molineras y cervecerÌas del país.

El trigo constituye un alimento básico en Bolivia, particularmente para los pobladores del área rural, donde el consumo per capita (94 kg/persona) es mayor que el de la población urbana. Esto se explica por el hecho de que la producción tradicional se destina principalmente al consumo interno de las unidades familiares, estimada en aproximadamente 40% de la producción a través de diferentes formas de uso. A pesar de esto, nuestro país es altamente dependiente de las importaciones de trigo y harina para cubrir la demanda de la población (aproximadamente 420.000 t).

Estudios realizados por una consultora sobre la producción de trigo e importaciones de este cereal o harina en Bolivia, menciona que las importaciones en 1993 fueron de 253.500 t. y la producción nacional de 145.000 t., haciendo un total de 398.500 t., cifra muy próxima a las estimaciones de la demanda nacional para aquel año (400.000 t.). Esto significa que la producción nacional alcanzó apenas al 36%.

Las áreas trigueras y cebaderas en la Zona Andina (área tradicional) son áreas de temporal, donde otros cultivos no prosperan por la escasa precipitación pluvial. En los últimos diez años, a diferencia del último, las precipitaciones fueron deficientes y mal distribuidas, con características de sequía en la mayoría de los años lo cual pone en riesgo la seguridad alimentaria de los campesinos y sus familias de las poblaciones rurales. Las variedades criollas utilizadas en estas áreas son susceptibles a enfermedades las cuales causan serias disminuciones en el rendimiento y la calidad del grano, sobre todo cuando el hospedero es susceptible y las condiciones medio ambientales son favorables para el desarrollo de los patógenos, con la consecuente disminución de los ingresos para los agricultores. Las pérdidas en rendimiento de trigo por efecto de las royas ha sido reportado en un 35% (Mehta, Y.R., 1993). En cebada no se cuentan con reportes publicados, aunque el efecto de roya amarilla es mas alto que en el trigo.

Importancia de la Resistencia Duradera

La utilización de variedades mejoradas de trigo y cebada en Bolivia por los agricultores del área tradicional es aún baja (30%), considerando la gran superficie cultivada. El trigo en el área occidental (área tradicional), se cultiva en una superficie de 80000 ha., con un rendimiento promedio de 0.75 t/ha., mientras que en el área oriental (área tropical sub-húmeda), se cultiva en una superficie de 90.000 ha., con un rendimiento promedio de 1.2 t/ha. la mayor parte con variedades mejoradas y en cultivo de invierno como elemento de rotación después de la soya, la caña de azucar o el algodón. El trigo es cultivado por al menos 100.000 agricultores.

Muchas de las variedades criollas que utilizan los agricultores son altamente susceptibles a la roya amarilla, roya de la hoja y a la recientemente aparecida enfermedad que se esta propagando principalmente en las zonas altas sobre los 3000 m.s.n.m, la septoriosis. Esta última enfermedad no se la consideraba de importancia en el pasado, motivo por el cual inclusive las variedades mejoradas que fueron liberadas por el Programa trigo y Cereales Menores del IBTA y que se encuentran difundidas en distintas zonas cereales no cuentan con genes de resistencia a esta enfermedad, por lo que han reducido sus rendimientos debido a que son variedades susceptibles a la enfermedad.

En el pasado, el Programa ha liberado algunas variedades que han presentado resistencia parcial. Así por ejemplo la variedad de trigo denominada Totora-80 con resistencia a la roya del tallo y la roya de la hoja, se mantiene vigente y en uso por los agricultores por mas de 16 años y aún no ha quebrado su resistencia a las enfermedades mencionadas y es un claro ejemplo sobre resistencia duradera. Sin embargo, la aparición de septoriosis en las zonas altas ha puesto en serio riesgo su uso en el futuro por ser susceptible a esta enfermedad. Las variedades liberadas posteriormente a la variedad mencionada como IBTA-WAYLLA, IBTA-TORALAPENO o IBTA-RIERA también han demostrado susceptibilidad a la septoriosis, aunque son resistentes a la roya amarilla y roya de la hoja. Por otra parte también se tiene alguna experiencia con variedades que rompieron su resistencia con mucha facilidad.

Así por ejemplo la variedad Redención obtenida en 1989, con resistencia a roya del tallo y de la hoja, a demás de resistencia parcial a Helminthosporium, en 1991 quebró su resistencia a la roya de la hoja con un 20S, en 1993 mostró susceptibilidad a la roya amarilla y a partir de 1994, alta susceptibilidad a Septoria tritici (Velasco, J. y Bascope B., 1994).

La cebada se cultiva solamente en el área tradicional en una superficie de 84.000 ha para grano, con un rendimiento promedio de 0.7 t/ha. y en 70.000 ha para berza con un rendimiento promedio de 2.1 t/ha. Del total de cebada producida para grano, se estima que un 15% es destinado a la industria cervecerÌa que requiere de grano de buena calidad, libre de enfermedades para su utilización en la elaboración de cerveza. Al menos 55.000 agricultores cultivan cebada, muchos de ellos todavía utilizan variedades criollas susceptibles a enfermedades como la roya amarilla (Puccinia striiformis), roya de la hoja (Puccinia hordei) y mancha reticular (Helmintosporium teres). Estas enfermedades disminuyen el potencial de rendimiento y la calidad del grano, dando como resultado una menor disponibilidad del producto para la alimentación familiar y un menor beneficio económico cuando es comercializado el producto.

Un buen porcentaje de los agricultores que cultivan cebada en la Zona Andina utilizan variedades mejoradas como IBTA-80, resistente a la roya amarilla. Esta variedad al igual que Totora-80 en trigo, tambien ha mostrado estabilidad en cuanto a su resistencia a la enfermedad mencionada por muchos años (mas de 16 años) y es un claro ejemplo de resistencia duradera en cebada. Sin embargo, IBTA-80 no es resistente a la roya de la hoja ni a la mancha reticular, siendo ésta última enfermedad una limitante en la producción de cebada de buena calidad.

Por lo anteriormente mencionado, para Bolivia es de enorme importancia iniciar trabajos de mejoramiento genético usando fuentes de resistencia parcial a las principales enfermedades prevalentes que fueron citadas anteriormente.

Estos trabajos tendrán como meta final la obtención de variedades mejoradas de trigo y cebada con resistencia duradera.

Futuras actividades

Obtención de variedades de trigo y cebada con resistencia duradera a las enfermedades prevalentes del área occidental de Bolivia.

En Bolivia la necesidad de variedades de trigo y cebada con resistencia duradera es de enorme importancia porque no se cuenta con material disponible que pueda remplazar a las variedades susceptibles que actualmente son cultivadas. Para este fin es necesario contar con los recursos humanos debidamente capacitados en las áreas de mejoramiento y patología vegetal que permita una acción conjunta de los profesionales de ambas disciplinas en las actividades relacionadas con: la búsqueda e identificación de fuentes de resistencia, hibridaciones, inoculaciones artificiales, identificación de genes mayores y menores, etc. que conlleven a una efectiva labor de obtención de variedades con resistencia duradera.

Objetivos

Los objetivos de este proyecto de investigación son los siguientes:

· Familiarizar a técnicos del Programa con los conceptos de resistencia duradera y su utilización en un programa de mejoramiento genético.

· Capacitar a técnicos en temas específicos sobre la producción de cereales con resistencia duradera.

· Seleccionar líneas avanzadas de trigo y cebada con resistencia parcial o resistencia duradera.

· Estimular el intercambio de germoplasma e información entre los investigadores de cereales de los países participantes.

· Estimular la participación activa de los agricultores en el proceso de transferencia de la tecnología generada.

· Crear un banco de germoplasma de cereales de genotipos con resistencia duradera.

Metas

· Se obtendrán 80 líneas avanzadas (F6 ) de trigo harinero con resistencia a la septoriosis y a roya amarilla.

· Se obtendrán 80 líneas avanzadas (F6 ) de cebada con resistencia a la mancha reticular y a la roya amarilla.

· Cada año se seleccionarán 1500 líneas con resistencia parcial.

· Se contará con técnicos capacitados en mejoramiento para obtener variedades con resistencia duradera.

· Se intercambiará el germoplasma de trigo y cebada con características deseables con países de la Zona Andina u otros que la requieran.

Las actividades de mejoramiento y obtención de variedades con resistencia duradera requieren de mayor cantidad de tiempo para mostrar los resultados finales del Proyecto. Sin embargo, en los tres años de duración del mismo, se podrán mostrar algunos resultados sobresalientes obteniendo líneas avanzadas de trigo y cebada con resistencia parcial a las enfermedades más incidentes de nuestro país.

Actividades generales del Proyecto

1.Identificar progenitores con resistencia parcial a enfermedades y con buenas características agronómicas tales como precocidad, elevado rendimiento y grano con calidad industrial ya sea para la panificación o para el malteado. Los progenitores deberán tener diferente procedencia para asegurar la variabilidad de la población. La evaluación se realizará en campos de agricultores, siendo su participación y la utilización de sus cultivares criollos importantes como unidades comparativas.

2.Realizar cruzas entre los cultivares con buen comportamiento agronómico y las líneas con resistencia parcial a enfermedades.

3.Seleccionar entre la progenie, material con resistencia parcial a enfermedades y con buenas características agronómicas evaluadas en ambientes favorables para el desarrollo de las enfermedades.

4.Incrementar el material experimental disponible en cultivos invernales en el oriente boliviano.

5.Realizar retrocruzas en aquellos materiales que demuestren resistencia parcial a las enfermedades y que requieran ser incorporarados algunas características agronómicas y calidad deseable.

6.Evaluar los materiales obtenidos de trigo y cebada en zonas endémicas para determinar su resistencia parcial a las enfermedades en estudio.

7.Evaluar el material promisorio en ensayos de rendimiento y parcelas de validación en áreas trigueras y cebaderas, con una activa participación de los agricultores durante las diferentes etapas del desarrollo del cultivo y en los días de campo.

8.Realizar intercambio de germoplasma de trigo y cebada con características sobresalientes de tolerancia y resistencia parcial a enfermedades, con los investigadores involucrados en el Proyecto.

Bibliografía

Metha, Y.R., 1983. Manejo Integrado de Enfermedades del Trigo. CIAT, Santa Cruz, Bolivia.

Velasco, J. y Bascope B., 1994. La Situación Actual del Cultivo de Trigo en Bolivia. Memorias del Primer Taller sobre Resistencia Duradera en Cultivos Alto Andinos de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Quito, Ecuador. 22-25.